¿Pero no íbamos para verano?, eso creía yo pero llevamos un par de días que madre mía, vamos para atrás como los cangrejos, lluvia y frío nos están acompañando este fin de semana, justo cuando yo pensaba sacar ya la ropa de veranito (se queda guardada un poquito más).
Como es época de cuidarse, hoy os traigo una nueva receta sana, fácil y apta para dietas. Cayó en mis manos porque alguien me la mandó a mi e-mail y os recomiendo que la hagáis, seguro que no os arrepentís. Espero que os guste.
Ingredientes para dos personas.
- 2 calabacines (los mios como veis eran hermosos).
- Un puñado de gambas peladas.
- 2 tomates.
- 2 o 3 dientes de ajo.
- 1 cebolla pequeña.
- Un chorrito de vino blanco.
- Queso rallado para gratinar.
Cortar el calabacín por la mitad y hacer unos cortes como si fueran enrejados, salpimentar y llevar al horno con un chorrito de aceite, asar una media hora a 180º. Dejar enfriar, vaciar la carne con mucho cuidado de no romper la piel y reservar tanto las pieles como la carne del calabacín.
En una sartén, con un fondo de aceite rehogar las gambas (picaditas mejor si no las podéis poner enteras), los ajos y la cebolla picada. Remover todo bien y añadir el vino blanco. Dejar que evapore el alcohol removiendo de vez en cuando. Pelar y trocear los tomates y echarlos a la mezcla anterior y rehogar todo bien. Una vez esté todo rehogadito es el momento de añadir la carne de calabacín. Remover todo bien.
Precalentamos el horno en función grill. En una bandeja apta para horno, poner la piel de los calabacines, rellenarlos con la mezcla, espolvorear con queso rallado y llevar al grill unos minutos hasta que el queso esté derretido.
Espero que os haya gustado.